Diez menos diez de la mañana del 6 de febrero. Estoy aparcado enfrente de la puerta de Empire Games. Aparece Juan y abre. Me quedo unos minutos más en el coche; aunque soy el primero en llegar, no quiero parecer el ansia viva que soy en esos momentos...
Van llegando los participantes del torneo y me decido a salir. Saludos para todos, y a la hora convenida, ya están las mesas preparadas con todos los participantes.
No efectúo ninguna variación en la lista que he jugado hasta el momento. He resuelto algunas dudas que afectaban a su funcionamiento, así que ahora sí que voy a comprobar si realmente es débil o no.
(Sí, es la misma foto de la entrada anterior)
Primera ronda:
Me toca en mesa 10, y juego contra Miguel Ángel Díaz. Un chaval majísimo, que me muestra su lista y me la explica detenidamente. La resumo en un Decimator con Chiraneau con Vader como tripulante y Soontir con el pack como escolta.
Colocamos los asteroides, las naves en esquinas opuestas (menos mi ala A, que la centro) y vamos al lio. Desde el principio se vio que la partida iba a ser un despropósito: en el primer movimiento de mi ala A, al girar el dial, aparece un tres abierto hacia la izquierda. Hubiera sido perfecto, si en la fase de planificación yo no hubiera marcado un tres recto. Me quedo a cuadros, pero es lo que marca el dial, y tras hacer el movimiento le explico a Miguel Ángel que ese no era el movimiento, pero que el juego es así. Así que en vez de juntar mis naves, las alejo un poco más.
Entramos rápido en el turno de disparos, y mi ala A cae sin disparar sus misiles. Cae en un turno entre Soontir, Chiraneau y los críticos de Vader.
El resto de la partida no tiene trascendencia; al acercar las naves, vuelven a llover los críticos a unos y a otros; el Decimator se queda a uno de que me pueda llevar algún punto por nave grande y nos toca esperar unos 40 minutos a que el resto de jugadores termine...
Mi primer pensamiento es que al final la lista no iba a ser tan buena...
Segunda ronda, mesa 13 (la última, por supuesto)
Me enfrento a Vanesa, novatilla como yo. Ella lleva un Dash - Corran. Desplegamos las naves, y empezamos la acción. Mi objetivo en esta ocasión está claro: nave grande. Corran es escurridizo y recupera; me tengo que llevar a Dash por delante antes. Es una partida muy disputada; mis naves aguantan, los misiles impactan, nos movemos por el tablero de forma espectacular... Y llega el error que condiciona la partida a mi favor; hay que saberse el reglamento... Hago un movimiento con mi ala A (ahora que escribo esto, el MVP del torneo) y lo dejo al borde del tablero. El siguiente movimiento es para sacarlo de la mesa. Hago un uno cerrado, y la nave queda dentro. ¿Todo bien? ¡NO! La plantilla se ha salido, por lo que la nave tenía que haberse quitado de la mesa. Ni Vanesa ni yo conocemos esa actualización de la norma (al principio se podía hacer, mientras la nave al final del movimiento quedase dentro de la zona de juego), y los compañeros de la mesa de al lado no nos rectifican pese a saberlo; nos lo dicen un par de turnos más tarde cuando ya está todo decidido. A mi se me cae el alma a los pies; no me gusta tener ventaja por el desconocimiento.
Para entonces su Dash pasa a ser historia, y queda en pie Corran. Jamás una partida en última mesa generó tanta espectación... La partida acaba por tiempo, con mis tres naves sobre la mesa. ¡Primera partida ganada! (Aunque con un sabor muy agridulce).
Tercera ronda, mesa 8 (toooooma):
La mejor partida del torneo, sin duda. Ignacio con otro Decimator (Chiraneau) y Soontir. Un chaval que siempre tiene una sonrisa, y que te va indicando sin ninguna prisa (varias veces me recordó que tenía que hacer acciones).
Como siempre, centro fuego en nave grande. Van pasando los turnos, y mi presentimiento se va cumpliendo: mi lista es competitiva. No es top, pero aguanta.
Su Decimator cae, y queda su Soontir contra mis tres naves. Hacemos algunos movimientos espectaculares, y consigo chocar a su Soontir con mi ala B, dejando justo detrás a Biggs. Tengo mala mano y el interceptor escapa.
Luego cae mi ala A. Casi todos los participantes han acabado ya sus partidas, y hay un pequeño grupo alrededor de la mesa. Nos cantan última ronda. Voy ganando... Pero ahí estaba Soontir. Caza, en el último turno de disparo a mi Biggs, que no le puede responder el fuego. Queda su Soontir (37 puntos) contra mi Ibtisan (36). Gana Ignacio con modificada, por un punto.
Es la derrota que mejor me sabe. Sobre la campana y con buen juego. Espero que sea la primera de muchas.
Cuarta ronda, mesa 9:
Después de comer volvemos a la batalla... Es el turno de Santi, otro novatillo como yo. Cuando veo su lista se me pone una nubecilla negra en la cabeza... Decimator (Chiraneau y Vader) y Soontir. Hala, pues otra vez, allá que vamos...
Partida sin historia, igual que la primera. Vader y Chiraneau repartiendo críticos, y otros cuarenta minutos para ver qué hacían el resto de jugadores.
Quinta ronda, mesa 11:
¡No está nada mal! Sé que pase lo que pase, no voy a quedar último; tengo 2 parejas por debajo. Para ser mi primer torneo competitivo, no me puedo quejar.
Me toca jugar contra Manolo, que lleva la combinación Dash - Poe. Desplegamos y, obviamente, voy a por Dash. En una de estas, con todo mi escuadrón persiguiendo al YT, Manolo me ceba con Poe, dejándomelo a distancia 1, mientras que Dash está a distancia 3. Hago de tripas corazón, y aunque es un objetivo jugoso, tan cerquita, sé que luego me lo va a retirar y a recuperar escudos. Así que no cambio de objetivo, y concentro fuego sobre Dash. Y llega la tirada tonta del día: 3 impactos por mi parte, y 3 blancos por el suyo. Rendar a uno de vida. En esto que mi Ala A quiere tomar el protagonismo: le marco un tres abierto... para el lado opuesto al que se tiene que ir, y queda, otra vez, al borde de la mesa. En el siguiente turno, la plantilla sale del espacio de juego, así que, esta vez sí, Celchu se va para casa. Acabo de perder la partida, y lo sé.
Manolo se relaja, aunque su Dash cae. Quedan sólo su Poe contra mi Biggs y mi Ibtisam. Pese a que concentro fuego, su Ala X está intacto, y mis naves ya acumulan muchos daños. Sólo es cuestión de tiempo de que acaben cayendo, como al final sucede. Poe escapa de la partida con 2 de vida.
Tras las puntuaciones finales, se publica la lista final.
El primero de mis rivales queda segundo en el torneo; Vanesa la última (no tuvo el día con los dados); Ignacio acaba el 12, Santiago el 18 y Manolo el 17. Yo me quedo en todo un honroso antepenúltimo puesto, el 24.
Luego llegan los sorteos, y me llevo un set de tokens acrílicos.
He pasado un día estupendo, en un ambiente muy agradable, jugando a un juego entretenidísimo; me lo he pasado genial, he conocido a gente y encima me llevo algo del sorteo... Aparte de un Top, ¿puedo pedir algo más?