Se que ese será mi primer movimiento hasta que me suelte. Cuando mi piloto de iniciativa uno, recién situado en la mesa, recién preparada la nave, se lance al combate, no habrá marcha atrás. Uno recto. Es lo que te espera, rival desconocido, en mi bautismo de fuego.
Me queda mucho camino, mucho que aprender, mucho que coleccionar. Es lo que tiene no hacerle caso a los veteranos. Hace tres años, Toni, en el podcast "El laberinto del Primigenio", ya me habló de él. Pero en ese momento, no me planteaba yo, ni por asomo, empezar mi colección.
Fue en una tarde de arrebato friki, donde me puse a buscar como un loco. Empecé por juegos de la Primera Guerra Mundial, y acabé, no sé cómo, en el X-Wing.
¿Wings of War o X-Wing? La decisión no fue difícil. Sólo había que buscar y analizar las comunidades. Y la de X-Wing superaba con creces a la primera. Podcast, foros, blogs... y, fundamentalmente, jugadores.
Porque una afición es más afición compartida. Una gran comunidad, facilidad para jugar en mi zona y la convocatoria de torneos semanales y mensuales.
Ahora sólo espero mi momento. El momento de elaborar mi primera lista, la típica lista de novato, que va con lo justo, que sólo pretende divertirse, y que en su primer movimiento va a hacer un uno recto.